
-Ayer renací en el vientre del placer y viví el prodigio del amor, una cascada de emociones
se derramaron en mi ser .
Seducida por el placer salvaje que un alma puede proporcionar a otra, que ha veces parecen llegar en línea recta exactamente al punto central de una intercepción; aun sin hablar las almas
saben lo que necesita y aun en la distancia se pueden comunicar, y estar juntas.
Ayer hablo la piel con un código y un lenguaje solo puede descifrar el corazón. Mi mente esta ligada
a la tuya por eslabones invisibles que ha veces me sorprenden y dan miedo a la vez.
Es ese abismo una droga que te hace desvariar, esa transformación exitante que solo el amor proporcionan.
Al salir de ese trance se siente ese grande deseo de ir mas allá del placer y la piel y traspasar esas barreras; verte dormir y renacer en el vientre del placer...